| Una panorámica del centro de arte Macro Testaccio con la instalación de Mike y Doug Starn 'Big bambú'. |
¿Y quién no ha deseado alguna vez trepar hasta la copa de un árbol para huir del mundanal ruido? Pues ya no hace falta ser ni un crio ni tampoco Keith Richards de veraneo en las islas Fiji para lograr esa sensación encontrada de levedad y gravedad que ofrece andar por las ramas. Solo hace falta, eso sí, pasar por Roma.
En la capital italiana, los gemelos estadounidenses Mike y Doug Starn acaban de inaugurar en el Macro Testaccio —viejo matadero de la ciudad del Tíber hoy reconvertido en espacio para el arte contemporáneo— su pieza Big bambú, obra fronteriza entre la arquitectura, la escultura y el performance realizada solo con bambú y cuerda. La espectacular obra, que Enel Contemporanea ha regalado a Roma para celebrar el medio siglo de la compañía energética italiana, literalmente permite trepar hasta casi 20 de sus 30 metros de altura. Inaugurado el martes por sus creadores, el gigantesco amasijo respira. “Es la arquitectura invisible de la vida”, explican los hermanos Starn.