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martes, 18 de diciembre de 2012

Nadie quiere entrar en la tumba de Qin Shihuang

Arqueólogos chinos en los trabajos de restauración
de los famosos guerreros de terracota, en una imagen de 2007

Los arqueólogos que trabajan en la tumba del primer emperador de China, Qin Shihuang, conocen bien los sentimientos de frustración y temor que provoca estar frente al mayor descubrimiento de la era moderna... y no poder tocarlo. “Es como tener un regalo empaquetado en casa, saber que dentro está lo que más ansías, y no poder abrirlo”, comenta uno de los técnicos.

No es para menos. El mausoleo del hombre que unificó el Imperio del Centro se mantiene intacto desde hace más de 2.200 años en el interior de una pirámide de tres pisos y 76 metros de altura, cubierta de tierra y preservada por un complejo sistema de drenaje. Aunque no se sabe en qué condiciones se encuentran los cuerpos del emperador y de su corte, y uno de los responsables de las excavaciones de los guerreros de terracota, Duan Qingbo, considera que se habrán podrido; escritos antiguos detallan cómo su interior esconde tesoros de valor incalculable que seguramente se han mantenido en tan buen estado como las 6.000 estatuas encontradas hasta ahora. Pero los libros también describen trampas que podrían dificultar la apertura de la cripta.

No rendirse


Hace años, en una deprimida zona minera del norte de España, vi una larga hilera de edificios baratos y mezquinamente feos, renegridos por la humedad y aplastados bajo la tristeza de un cielo color plomo. En mitad de ese murallón sombrío había una ventana, solo una, igual de pequeña que las demás, pero llena de tiestos. Y el verdor de esas hojas iluminaba el mundo. Quién vivirá ahí, pensé con admiración. Quienquiera que fuese, no se había rendido.

¿Qué hace que, ante una misma circunstancia difícil (pobreza, enfermedad…), algunas personas sean capaces de salir adelante y otras no? Desde luego, lo primero que hace falta es tener suerte. Pero también hace falta no rendirse, y para ello la belleza es una ayuda. Cateura es un mísero pueblo de Paraguay enclavado junto a un inmenso basural. El profesor Favio Chavez estaba intentando enseñar música a los chavales para sacarlos de la calle, pero no tenían instrumentos. Revolviendo entre los montes de mugre, un día apareció un estuche vacío de violín y eso les dio la idea: se convirtieron en luthiers de los desperdicios. Por ejemplo, hacen violonchelos con latas de aceite y cucharas viejas como clavijas. Han creado toda una orquesta, la Orquesta de los Instrumentos Reciclados. Hay un vídeo increíble que cuenta todo esto http://www.youtube.com/watch?v=7IfmCMTjABk. También en España hay algo parecido; el cantautor Rafa Sánchez montó hace dos años el proyecto Fábrica de Canciones, para que personas sin hogar compusieran temas contando su propia historia. El disco, titulado Ni genios ni artistas e interpretado por Pedro Guerra y otros, acaba de salir a la venta. Como explica uno de los participantes en otro vídeo conmovedor (http://www.youtube.com/watch?v=ny7A-rOji5U), volver a “tener música en el corazón” le cambió la vida. Un pequeño brote verde de belleza para seguir andando.

FUENTE: El País - CULTURA

Artículo de Rosa Montero

lunes, 17 de diciembre de 2012

La Sinfónica cierra con tres conciertos una semana maratoniana


La Orquesta Sinfónica de Galicia, dirigida por Víctor Pablo Pérez, ha celebrado tres conciertos –el jueves en Vigo y viernes y sábado en A Coruña-, en los que tras acompañar a Ainhoa Arteta en los siempre exigentes Cuatro últimos lieder de Richard Strauss, se enfrentaba a la monumental Sinfonía nº 9 de Anton Bruckner. Ha culminado así una de las semanas de trabajo más duras de sus más de veinte años de historia, con ensayos desde el lunes hasta el jueves por la mañana y tres conciertos consecutivos de jueves a sábado.

En el del sábado, Arteta puso cierta emotividad y grandes dosis de entrega a un ciclo que no parece corresponder bien a su voz, algo falta de peso en el registro más bajo de esta partitura y sometida a un excesivo esfuerzo que bien puede ser la causa de un vibrato demasiado amplio y alguna vacilación ocasional en la afinación. En cualquier caso, su gran capacidad de expresión y su presencia escénica suplieron cualquier problema vocal, obteniendo una merecida ovación del público. Víctor Pablo Pérez y la OSG hicieron un más que correcto acompañamiento.

Si el programa del concierto dirigido el día 3 por James Conlon parecía diseñado para someter a una dura prueba la calidad de la orquesta, el de esta última ha llevado al límite la resistencia física y emocional de sus componentes. El rendimiento de una orquesta se debe medir desde el punto de vista artístico y un exceso de horas de ensayo o de conciertos puede comprometerlo gravemente.

En la Sinfonía nº 9 de Bruckner, la Sinfónica acusó el esfuerzo de toda la semana, lo que sin duda explica ciertas imprecisiones habidas. Desde el punto de vista formal, ha sido una versión correcta, eliminando cierto excesos de anteriores interpretaciones de Bruckner, algo más equilibrada en dinámica y sin ciertas exageraciones expresivas, que antes nunca faltaban en la sucesión de clímax y pausa de cualquiera de sus sinfonías.

Hubo grandes solos de trompa, oboe y violín y la sección de trompas estuvo a su enorme y acostumbrada altura. Solo faltó el largo aliento y la tensión mantenida necesarios para hacer un Bruckner de gran altura. El Palacio de la Ópera, con una notable presencia de público, se llenó de sonido durante más de dos horas. La emoción, causa primera y consecuencia final de la música, habrá de esperar su turno.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Actual apuesta por el ‘indie’ nacional

Guille Milkyway, cantante de la Casa Azul.

La vigésimo tercera edición del festival Actual, que se desarrollará entre el 2 y el 6 de enero de 2013 con la etiqueta de Impar, capeará la crisis con una programación musical que prescinde de grandes artistas internacionales para apostar por una variada oferta de pop-rock ibérico, a los que se suman el violinista armenio Ara Malikian y los portugueses The Gift. La inauguración correrá a cargo de Sinfonity, una peculiar orquesta formada por 24 guitarristas; la clausura acogerá un concierto de Los Secretos.

Actual acercará a la capital riojana a músicos tan consolidados como Macaco, viejo conocido del festival que presentará El murmullo del fuego; Coque Malla, también presente en Actual con sus Ronaldos y ahora con su Termonuclear sobre las tablas; o el exPiratas Iván Ferreiro, que defenderá sobre el Escenario de Culturas Contemporáneas su reciente Confesiones de un artista de mierda, donde vuelve a deslumbrar con su mezcla de calidez y rabia.

El festival también ha programado algunas de las referencias más granadas del indie nacional. Comenzando por La Casa Azul, desde la que Guille Milkyway proclamara su revolución sexual; la energía destilada por los guipuzcoanos Grises, que presentarán en Logroño su primer largo, El Hombre Bolígrafo; el pop bailable de Mendetz; el pop amable de Julio Bustamante; o la socarronería de Bigott, cantautor con cinco discos que irradian influencias de brit-pop, folk o electrónica.

Desde la vecina Pamplona llegarán dos de las bandas más interesantes del panorama nacional. Galardonados en cinco categorías en los últimos Premios de la Música Independiente, El Columpio Asesino es un quinteto con más de una década de carretera que atesora cuatro discos dueños de un sonido tan áspero como seductor. Por su parte, sus paisanos Wilhem & the Dancing Animals han pasado de ser un secreto a voces a confirmarse como una de las apuestas más frescas del panorama underground merced a su álbum debut, The war of the Species, donde coquetean con el folk con el sello personal de su mandolina.

La programación musical de Actual se completa con el argentino Sergio Makaroff, el músico-cineasta Hugo Martín Cuervo y el especialista en órgano Hammond Julián Maeso.

Como novedades, el festival acogerá una guerra de bandas, se prescindirá del Palacio de los Deportes para llevar las actuaciones de mayor tamaño a una carpa y se apostará por el formato de vermú torero combinando conciertos con degustaciones y catas.

El apartado cinematográfico volverá a ser uno de los principales del festival con tres líneas en su programa. Por una parte, el estreno de las películas más premiadas del año, como la esperada Amor de Michael Haneke; The master, de Paul Thomas Anderson; Bestias del sur salvaje o Robot & Frank. Además, se apuesta por el cine familiar de animación con Un gato en París, Whish Fish y Papá, soy una zombie; y el cine español con la proyección de Mapa, Animals y A puerta fría.

FUENTE: El País - CULTURA

jueves, 13 de diciembre de 2012

De Roma al cielo... por ramas de bambú

Una panorámica del centro de arte Macro Testaccio
con la instalación de Mike y Doug Starn 'Big bambú'.

¿Y quién no ha deseado alguna vez trepar hasta la copa de un árbol para huir del mundanal ruido? Pues ya no hace falta ser ni un crio ni tampoco Keith Richards de veraneo en las islas Fiji para lograr esa sensación encontrada de levedad y gravedad que ofrece andar por las ramas. Solo hace falta, eso sí, pasar por Roma.

En la capital italiana, los gemelos estadounidenses Mike y Doug Starn acaban de inaugurar en el Macro Testaccio —viejo matadero de la ciudad del Tíber hoy reconvertido en espacio para el arte contemporáneo— su pieza Big bambú, obra fronteriza entre la arquitectura, la escultura y el performance realizada solo con bambú y cuerda. La espectacular obra, que Enel Contemporanea ha regalado a Roma para celebrar el medio siglo de la compañía energética italiana, literalmente permite trepar hasta casi 20 de sus 30 metros de altura. Inaugurado el martes por sus creadores, el gigantesco amasijo respira. “Es la arquitectura invisible de la vida”, explican los hermanos Starn.

Trazos de Miró sobre las tablas

Una escena de 'Constelaciones', en el Teatro de la Abadía.

Decía Freud que a lo largo de la historia hubo tres grandes humillaciones: el descubrimiento de Galileo sobre que no somos el centro del Universo; cuando Darwin descubrió que no somos la corona de la creación; y su propio descubrimiento en torno a que no controlamos nuestra propia mente, algo que demostró en su obra maestra, La interpretación de los sueños. Sin tantas aspiraciones como Freud, el coreógrafo y dramaturgo argentino Enrique Cabrera convierte el surrealismo de Miró en una especie de sueño consciente en su último espectáculo como director y coreógrafo Constelaciones, representado por la compañía de danza contemporánea madrileña Aracaladanza, cuyo trabajo ha sido reconocido con el Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud 2010, que dirige se representará hasta el 30 de diciembre en el Teatro de la Abadía. “Intento buscar en cada obra su propia dramaturgia, como la dramaturgia de una sueño. Dentro del sueño todo tiene su lógica, pero cuando te despiertas la pierde y se convierte en un recuerdo surrealista. Pues yo quiero que el espectador se sienta como en un sueño”, espeta el director.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿De qué va la creatividad? Doce creativos responden

Los participantes en el proyecto Dozen reunidos en torno a una mesa en el estudio de Uiso lemany.
¿Qué hacen en el taller de Uiso Alemany en plena huerta de Alboraia músicos como José Manuel Casañ y Aristides Abreu, de Seguridad Social, un chef de cocina como Firo Vázquez, un investigador y teórico del arte como Román de la Calle, un cineasta como Sigfrid Monleón, con diseñadores gráficos y comunicadores  como MacDiego y Boke Bazán, o un editor y mecenas como Chano Vernetta? ¿Y qué traman con ellos un  diseñador industrial del sector del mueble, como Jordi Vidal, un músico de vanguardia como Jose Salvador Chapí y la actriz Paula Miralles?
Convocados en torno a una mesa por el director de arte Txema Sánchez, son doce personalidades muy distintas, que no se conocían entre sí y que se pasaron doce horas viviendo una ficción artística, una jornada de reflexión en torno a la creatividad. El proyecto, denominadoDozen, nace de un encargo del impresor Chano Vernetta, y da lugar a un libro exquisitamente editado que, desafortunadamente, no está a la venta y recoge los doce mandamientos de la creatividad, con numerosas fotografías de lo que dieron de si esas 12 horas en la huerta."Lo que desea vender, contagiar, comunicar y reinventar es la idea que tras ese libro se cobija, abierta y disponible", dice Román de la Calle.
No obstante, todo cuanto sucedió allí fue grabado audiovisualmente y por tanto el encuentro ha generado más pensamiento y creatividad en otros soportes, de forma que cualquiera puede ver el corto, las imágenes y las entrevistas a todos los participantes en youtube (http://www.youtube.com/user/TheDozenCreativity), en facebook (https://www.facebook.com/theDozenCreativityTable). "A lo largo de la semana que viene, abriremos un blog, con las fotos y comentarios y  añadiremos más videos de canciones de Seguridad Social y fotos o momentos del evento que están inéditos", anticipa Txema Sánchez.
"La ficción de Dozen", explica el maestro de ceremonias en una autoentrevista, "es sólo un espacio creativo más que nos ayuda a cohesionarnos como parte de una película en la que, supuestamente, salvamos a la humanidad de la pertinaz sequía de ideas en los gobiernos mundiales, para devolvernos a un mundo mejor, gracias al descubrimiento de los doce mandamientos de la creatividad".
La actriz Paula Miralles
en una de las puertas de la alquería de Dozen
Las ideas fluyeron a través de las conversaciones de la alquería y dejaron caer frases como "no a la ética sin estética", de Román de la Calle; "el arte es el cáncer de la creatividad", de Mac Diego; "las reglas están para romperlas", de José Manuel Casany; "la creatividad sobre todo es trabajo", de Firo Vázquez, o "la creatividad es la capacidad de ver" de Paula Miralles. La jornada, en la que participaron otros doce colaboradores en tareas diversas, "resultó tan proífica e interesante", que esta mesa de reflexión creativa "seguramente se repetirá en el 2013, si los mayas se equivocaron, aunque no fuera del todo", aventura Sánchez.

martes, 11 de diciembre de 2012

Van Dyke Parks: “Mi música nunca consistió en saber sino en preguntarme”


Van Dyke Parks en una imagen promocional.
Al llegar al hotel donde se ha concertado la entrevista, la imagen del hombre que, en la California contracultural de los sesenta, experimentó con el pop como un científico disparatado, con la cabeza llena de arreglos alegóricos y líricas conceptuales, es más que chocante. Sentado solo en la cafetería, viste con traje y corbata mientras habla por el móvil y consulta un ordenador portátil. Lejos del genio desordenado y maniático que uno, a saber por qué capricho del mitómano que todos llevamos dentro, espera encontrar, Van Dyke Parks parece un ejecutivo a punto de cerrar una importante fusión empresarial.
“Hoy en día, si uno lo pierde o se lo roban, es casi como perder la identidad, tendrías que resetearte”, dice en tono jocoso sobre su portátil. Pero lo que más sorprende, sin duda, es saber que este talento artístico de la música norteamericana, a la altura de muchos grandestótems, se hace acompañar en su concierto en Madrid por músicos españoles con los que no ha tocado nunca “por una simple cuestión de dinero”. Allí donde otros cruzan el charco con todo el equipo, los mánagers y su lista de exigencias, este músico viaja solo para ahorrar gastos y porque apenas van a verle unas decenas de personas.

Su contagiosa amabilidad y su presencia entrañable despistan para apreciar el aura (otra vez la mitomanía) típica del maldito que le rodea: aquella que distingue al músico que, pese a tener una identidad artística admirable e influyente, no ha conocido el éxito y sobrevive en un segundo o incluso tercer plano. Podía haberse reseteado para ser un producto sonoro más accesible, pero no le dio por ahí. “El reconocimiento es importante, como haber sido una inspiración, pero nunca pensé en ser el más exitoso”, sonríe. “He conseguido experimentar y grabar lo que quería y eso es una habilidad que no todo el mundo puede decir”, afirma Parks, que no duda en defender sus tres primeros discos (Song Cycle, 1968, Discover America, 1972, y Clang of the Yanke Reaper, 1975), que hicieron que la crítica especializada le pusiera la etiqueta de genio y han sido recientemente editados por el sello británico Bella Union. “Pertenecen a un periodo muy importante para el oyente: a la era del estéreo, donde los arreglos y el trabajo en estudio eran diferentes a la época de Elvis Presley. Eran los sesenta y no se grababa la música en vivo en los estudios como antes”, explica.
Esa era del estéreo tuvo una de sus piedras filosofales en la cabeza de Brian Wilson. Antes de comenzar su carrera en solitario, Parks ayudó a Wilson como letrista y compañero lisérgico durante las legendarias sesiones de Smile, el disco perdido de los Beach Boys, elaborado entre finales de 1966 y comienzos de 1967. “Aprendí con Brian a hacer lo correcto en un estudio. Era obsesivo, aunque especialmente era muy cuidadoso”, cuenta Parks, que dejó su sello en canciones como Heroes and villains. Pero, con los chicos de la playa recelosos de las inquietudes de Brian y, sobre todo, de la presencia del nuevo intruso, el proyecto se paralizó, aunque vería la luz décadas después, y Parks tiró por su cuenta. “Mi trabajo nunca fue premeditado. No consistía en saber sino en preguntarme”, dice el músico, que en sus álbumes concibió una California onírica y espectral. “California era un concepto. Más bien era algo a lo que quieres pertenecer más que a lo que perteneces. Mi objetivo siempre fue intentar explicar la soledad que te rodea a pesar de los grandes barrios”, señala.
Pero en la California de los hippies, la psicodelia y el blues-rock, la trilogía discográfica que sacó en Warner Records nunca funcionó comercialmente, aunque dejó un imborrable sello en el pop conceptual. “Me sentía contracultural en la propia contracultura. Mi música era muy ecléctica, distinta a la corriente dominante, y difícil de clasificar. De hecho, no había términos periodísticos para definirla”, recuerda el cantante. Junto a él y Wilson, había otros visionarios, también fichados por Warner, como Ry Cooder o Randy Newman, que nunca hicieron como sus compañeros de San Francisco que se corrían las juergas juntos y se creaba una verdadera escena. La pandilla de empollones del pop apenas se veía. “Los Ángeles era un pequeño pueblo, no era Nueva York, pero nunca nos veíamos ni quedábamos. De hecho, yo creo que Ry Cooder y Brian Wilson nunca se vieron. ¡Tengo una foto de los tres juntos, pero hecha en Londres!”, cuenta Parks. “Otra cosa es que unos y otros nos comparásemos de diferentes formas. Pero tanto Ry como Randy como Brian no eran tipos de ir a fiestas. Socialmente, tenían una vida muy privada”, añade.
Esa falta de fraternidad no quita para que, entre los trabajos de todos, hicieran avanzar el pop como un sonido repleto de posibilidades. “El pop que nosotros hicimos, solo en Los Ángeles y no en San Francisco, podía ser la respuesta al sonido del Brill Building de Nueva York, como The Mamas & The Papas podían serlo de los primeros discos de Dylan. Pero es que en 1964 los Byrds fueron la respuesta a los Beatles. Los sesenta fueron unos años llenos de respuestas musicales”, dice.
Pero a Parks también hay que reconocerle su polivalencia, seguramente por una cuestión de supervivencia, llegando incluso a trabajar en series y películas. Es un hombre que se ha puesto todos los trajes posibles en la música, y con notable acierto: compositor, letrista, instrumentalista, productor o arreglista. “Me gusta colaborar. Tiendo mis brazos para que otros los cojan y les ayude. La habilidad de colaborar es formar parte de la idea de otro, si se puede”, dice. Destacadas son sus aportaciones en los arreglos en trabajos de Joanna Newsom o Rufus Wainwright. “Arreglar canciones es muy monacal. Trabajas muy solo y necesitas mucha meditación. Pero tienes una gran responsabilidad, intentas construir un significado poniendo todas las palabras en un orden. Cuando lo consigues sientes ese significado. Como cuando ves una bandada de flamencos que salen volando hacia una nube”, asegura.
Flamencos que salen volando hacia una nube. Uno de esos grandes momentos del arte. Después de tantos años, no habrá tenido éxito pero dice tener la vida llena de esos grandes momentos. Incluso el respeto de aquellos que admira desde sus primeros días. “Cuando grabé el documental The People Speak -basado en el libro La otra historia de los Estados Unidos del historiador Howard Zinn- toqué con Ry Coorder y Bob Dylan. Y Dylan se acercó a mí y me dijo: siempre respeté tu trabajo”.