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martes, 18 de diciembre de 2012

Canciones para reparar un tejado

Roi Basanta

“Nuestra aldea necesita muchas reparaciones. Hay que arreglar tejados y tapar muchos huecos”, reconoce Rosa Freire, presidenta de Aldeas Infantiles SOS Galicia. La ONG tiene 13 hogares en Redondela, lo que llaman la “aldea” desde hace cuatro décadas, dos casas de familia y cuatro centros de día que atienden a unos 180 niños y niñas de la comarca de Vigo. El 70% de su presupuesto procede de los bolsillos de sus asociados, unos 12.000. “Llevamos cuarenta años trabajando pero en este momento estamos perdiendo socios, porque para muchas personas incluso pagar esta cuota se vuelve imposible”.

En vista de las dificultades, Freire se puso manos a la obra. Y pensó en organizar un concierto, el primero en la historia de la entidad en la zona. Durante la primavera pasada, un día llamó a Iván Ferreiro. El músico vigués no lo dudó un instante. “No solo me dijo que sí, sino que propuso el lugar y la fecha”, explica. Consiguieron la cesión gratuita del Teatro del Centro Cultural de Novacaixagalicia en Vigo para el único día libre del artista en estas Navidades. Y, por fin, juntos acaban de anunciar que el recital se celebrará el próximo viernes, 21 de diciembre (21.30 horas).

“Llevo un año muy bueno porque estoy tocando mucho y mola, de vez en cuando, devolver algo de lo que te dan”, afirma Ferreiro. “Teniendo el teatro ya lo teníamos todo para montar un concierto en formato pequeño y barato”. Y pequeño, no lo será tanto. Además de Iván y de su hermano Amaro, en el escenario la cuadrilla de obras se completará con Nicolás Pastoriza, Eladio Santos y Roi Basanta, de The Blows, en representación de la escena viguesa. En avión, el único gasto que se detraerá de la recaudación íntegramente destinada a Aldeas Infantiles, llegarán a lo largo de la semana, Antonio López Noni, cantante de la banda granadina Lori Meyers, Rubén Pozo, quien fuera la otra mitad del dúo Pereza, y el dominicano Álex Ferreira. Si hubiese que pagarles a todos, tampoco saldría barato.

Además, la casa de Ferreiro, en Gondomar, será su centro de operaciones, local de ensayo, hotel y restaurante. “Tengo dos pianos, guitarras y amplificadores. ¡Nos reuniremos en el salón e iremos montando cenas! El jueves por la noche habremos decidido el repertorio entre todos porque buscamos divertirnos y hacer un concierto que valga muchos euros y, para eso, cuento con buenos socios”, dice. Y habrá otro regalo. Al comienzo del recital se proyectará el cortometraje de Icíar Bollaín 1, 2, 3… CASA, una mirada de la realizadora madrileña a la vida cotidiana en las aldeas rodado en El Escorial. De las 900 entradas disponibles entre 15 y 20 euros, ya se ha vendido casi la mitad del aforo. También se ha habilitado una fila 0 para canalizar donaciones (con el número de cuenta 2080-5000-61-3001948600) y un evento en Facebook, en el que se podrán seguir los detalles del concierto (Iván Ferreiro & amigos por Aldeas Infantiles SOS de Galicia).

Marina Heredia: “La industria del disco ha tenido al flamenco en un rincón”

Marina Heredia en el ensayo de 'A mi tiempo' para la la Bienal de Sevilla.

La cantaora granadina Marina Heredia ha presentado este lunes en Granada su reciente espectáculo, A mi tiempo, del que saldrá el próximo año un nuevo disco autofinanciado. La artista ha destacado la dificultad actual de los cantaores para publicar sus trabajos. “La industria del disco ha tenido al flamenco en un rincón”.

Heredia dará este sábado un concierto en el Auditorio Manuel de Falla de Granada para presentar su proyecto, con el que ha hecho una revisión del flamenco en diferentes épocas para "actualizar" cantes y cantaores y reivindicar el tiempo personal. En su espectáculo, que se presentó en la Bienal de Flamenco de Sevilla, contará con la colaboración especial de la Comparsa de los Gitanos del Puerto de Cádiz y la de su padre, Jaime Heredia El parrón.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Alejandro Sanz y David Guetta se suman al cartel de los Premios 40 Principales

Alejandro Sanz

Dos novedades. Y de primer nivel. Alejandro Sanz y David Guetta serán los cabezas de cartel de la gala de los Premios 40 Principales 2012, que se celebrarán el próximo 24 de enero en el Palacio de Deportes de Madrid.

El artista madrileño y el dj francés son las últimas incorporaciones de una noche que ya contaba con las actuaciones de Alicia Keys, Auryn, Cali y el Dandee, La Oreja de Van Gogh, Maldita Nerea, Pablo Alborán y Pitbull.

Las entradas para el concierto, que arrancará a las 21.00, están a la venta en la página web de los 40 principales.

También siguen abiertas, en la misma web, las votaciones para escoger a los mejores artistas de este año. Se puede escoger entre cuatro preferencias en nueve categorías, nacionales e internacionales.

La Sinfónica cierra con tres conciertos una semana maratoniana


La Orquesta Sinfónica de Galicia, dirigida por Víctor Pablo Pérez, ha celebrado tres conciertos –el jueves en Vigo y viernes y sábado en A Coruña-, en los que tras acompañar a Ainhoa Arteta en los siempre exigentes Cuatro últimos lieder de Richard Strauss, se enfrentaba a la monumental Sinfonía nº 9 de Anton Bruckner. Ha culminado así una de las semanas de trabajo más duras de sus más de veinte años de historia, con ensayos desde el lunes hasta el jueves por la mañana y tres conciertos consecutivos de jueves a sábado.

En el del sábado, Arteta puso cierta emotividad y grandes dosis de entrega a un ciclo que no parece corresponder bien a su voz, algo falta de peso en el registro más bajo de esta partitura y sometida a un excesivo esfuerzo que bien puede ser la causa de un vibrato demasiado amplio y alguna vacilación ocasional en la afinación. En cualquier caso, su gran capacidad de expresión y su presencia escénica suplieron cualquier problema vocal, obteniendo una merecida ovación del público. Víctor Pablo Pérez y la OSG hicieron un más que correcto acompañamiento.

Si el programa del concierto dirigido el día 3 por James Conlon parecía diseñado para someter a una dura prueba la calidad de la orquesta, el de esta última ha llevado al límite la resistencia física y emocional de sus componentes. El rendimiento de una orquesta se debe medir desde el punto de vista artístico y un exceso de horas de ensayo o de conciertos puede comprometerlo gravemente.

En la Sinfonía nº 9 de Bruckner, la Sinfónica acusó el esfuerzo de toda la semana, lo que sin duda explica ciertas imprecisiones habidas. Desde el punto de vista formal, ha sido una versión correcta, eliminando cierto excesos de anteriores interpretaciones de Bruckner, algo más equilibrada en dinámica y sin ciertas exageraciones expresivas, que antes nunca faltaban en la sucesión de clímax y pausa de cualquiera de sus sinfonías.

Hubo grandes solos de trompa, oboe y violín y la sección de trompas estuvo a su enorme y acostumbrada altura. Solo faltó el largo aliento y la tensión mantenida necesarios para hacer un Bruckner de gran altura. El Palacio de la Ópera, con una notable presencia de público, se llenó de sonido durante más de dos horas. La emoción, causa primera y consecuencia final de la música, habrá de esperar su turno.

Virtuosismo de neón


A las nueve en punto, para no perder ni un minuto, un aullido eléctrico restalla como un trueno desde bambalinas en una abarrotada La Riviera. Las primeras ráfagas son efímeras, pero premonitorias: dejan pocas dudas sobre lo que se nos avecina. Porque el caballero de sombrero negro, gafas oscuras y pantalones polícromos que al rato se adueña del escenario ya no dejará de ametrallarnos a fusas y semifusas durante dos horas muy largas. En todos los sentidos.
Steve Vai, ya lo sabrán ustedes, es un virtuoso. Un caballero capaz de pulsar más notas en la guitarra que casi cualquier otro espécimen del género humano. Ha superado en técnica a Frank Zappa, Eddie Van Halen o Joe Satriani, sus grandes mentores, y puede tocar a soplos o mordiscos, con las dos manos sobre el mástil, puntear con el instrumento a la espalda y hasta colocarse neones en las manos, el rostro (con una máscara de soldador) y todo el cuerpo paraSalamanders in the sun, de resultado más cómico que impactante. Lo suyo no es un concierto, sino un clinic, una extensa clase magistral para que su muy heterogéneo público exclame “¡ooohhh!” y pulverice las baterías de los móviles. Pero, más allá de merecer DVD metodológicos y extensos artículos laudatorios en las revistas guitarreras, Vai aporta poca música. Mucha técnica, en ocasiones asombrosamente pulcra, al servicio de la posturita.
Le escoltan el hábil y joven guitarrista Dave Weiner, la osada arpista eléctrica Deborah Henson-Conant (de cuero riguroso a sus 59 años) o un batería, Jeremy Colson, que también introduce el factor hortera del neón. Todo es tan aparentemente espectacular como, en último extremo, anodino. Salvemos algún solo apoteósico (Audience is listening), el flirteo orientalizante de Treasure island, la inusual baladaRescue me or bury me. El resto es una bacanal de notas. Música para una Expo.


La sonoridad ligera, transparente y suave, como manda la moda actual para la música barroca, presidió la actuación del Ensemble Matheus. El Coro de cámara del Palau de la Música Catalana, por su parte, con voces frescas y jóvenes, lució asimismo empaste y agilidad. Ambas formaciones, dirigidas por Jean-Christophe Spinosi, se acoplaron modélicamente entre sí, incluso en los numerosos pasajes donde el fugato las pone a prueba: no perdieron la comba en ningún momento de una obra que es muy larga (más de dos horas y media), con la única excepción del Let us break bonds asunder (núm. 41), donde sí que hubo desajustes.

La intencionalidad expresiva estuvo también presente, y se escucharon acentuadas y alegres, por ejemplo, las aclamaciones de Wonderful, Counsellor para “el niño que nos ha nacido”, aclamaciones que otras veces se cantan con auténtica desgana, dejando que lo maravilloso se desvanezca sin pena ni gloria.

Por el contrario, se llegó al famosísimo Aleluya con los músicos quizá algo cansados y, aún cantándose bien, tuvo brusquedades en el crescendo yle faltó ese clima de ascensión imparable que, tanto la partitura como la tradición, le han concedido. Otro número muy conocido, el aria para bajo The trumpet shall sound, tuvo un apoyo de dulce color en la trompeta natural que la acompaña, aunque no gustó tanto la voz, bastante ronca y, en algunos momentos, estrangulada.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Madrid era Leipzig


Todo empezó en 2004. Oscar Gershensohn con La Capilla Real de Madrid y Alberto Martínez Molina con Hippocampus unieron sus fuerzas para desarrollar en iglesias y recintos históricos de la capital un ciclo con la integral de las cantatas y otras obras de música religiosa de Bach. Este fin de semana culmina la extraordinaria experiencia- 150 conciertos, casi 70.000 espectadores- con la primera de las cantatas de Navidad, la BWV 248, la BWV 143 y la popular BWV 147. De esta última se invitó al público, que abarrotaba ayer la parroquia del Perpetuo Socorro, de la calle de Manuel Silvela, a cantar como propina el coralJesus bleibet meine Freude, de la BWV 147 -se repartieron partituras- en una atmósfera de alta tensión emocional, que propició las lágrimas tanto del público como de excelentes instrumentistas como Ruth Verona, violonchelo, o de Elena Borderias, viola, o el nudo de en la garganta de la extraordinaria violinista Kerstin Linder-Dewan. El público respondió al reto y Madrid, por unos momentos, parecía Leipzig. Era Leipzig.
El concierto transmitió una irresistible vitalidad desde el comienzo, como si las primeras palabras del coro de la cantata BWV 248. “Regocijáos, alegraos”- fueran una contraseña. Gershensohn impuso un ritmo frenético, demostrando una gran complicidad con sus músicos y cantantes. Todos sonreían. Bach resultaba cercano, incluso familiar. Los puristas seguro que sacan más de un defecto. En esta ocasión era secundario, pues lo que más importaba era el espíritu de fiesta, de aventura artística compartida. Marta Infante e Inma Férez brillaron particularmente entre los solistas vocales. Y Alberto Martínez desde el órgano, y…Pero lo que realmente contaba era el lado solidario, colectivo. Esta tarde se pone, en la misma iglesia a las 16 horas, el punto final de esta iniciativa ejemplar, que ha contado con 21 grupos y con solistas invitados de la talla de Gustav Leonhardt y Christophe Coin. Por valentía y por tenacidad este proyecto ha sido de los de quitarse el sombrero.

Concierto de la Banda Municipal de Bilbao con Mark Whitlock


La Banda Municipal de Bilbao despide el domingo, día 16, los conciertos de este año 2012 en el Palacio Euskalduna y lo hace con un invitado de gala, el estadounidense Mark Whitlock, director de la Banda Sinfónica de Viento de la Universidad de Duluth, en Minnesota. El concierto, como es habitual, empezará a las 12:00 horas. El precio de las entradas es de dos euros y se pueden adquirir en las taquillas del Palacio hasta el día del concierto, por teléfono en el 944 310 310, en cajeros multiservicio BBK o en la ‘web’ de la BBK.
Whitlock ha escogido un programa de siete piezas compuesto porKristinmark overture, de Gregory Fritze; O magnum misterium, de Morten Lauridsen; Variants on a mediaeval tune, de Norman Dello Joio; Fairest of the fair, de John Philip Sousa; Nitro, de Frank Ticheli, y por Twin ports overture, de Mark Camphouse. Como broche final, la Banda interpretará un tema que ya anticipa la Navidad; Russian christmas, de Alfred Reed.
Mark Whitlock es director de la Banda Sinfónica de Viento de la Universidad de Minnesota Duluth y de la Orquesta de Viento de Twin Ports, de la misma Universidad. Titulado superior de Música, posee también el título superior en Dirección de Música de Viento y es master en Pedagogía e Interpretación de Trombón. En la actualidad es, además, profesor de dirección instrumental y responsable de los métodos de enseñanza instrumental, así como de la supervisión del profesorado en Duluth. Con anterioridad ha sido director adjunto de bandas en el Instituto de Manson (Iowa) y ayudante de director de bandas y profesor adjunto de Trombón en la Universidad del Este de Kentucky. Invitado en varias ocasiones a dirigir prestigiosas bandas en Indiana, Michigan, Wisconsin, Iowa, Illinois, Minnesota, Oeste de Virginia y California, ha impartido también seminarios en Brasil, Sudáfrica, Argentina, Turquía y España. Recientemente ha puesto en marcha la ‘Experiencia de música de verano de la costa norte’, un campamento de verano para jóvenes músicos que tiene lugar en el campus de la Universidad de Minnesota Duluth.
La próxima actuación será en el teatro Campos Elíseos
La próxima cita de la Banda Municipal será el 19 de diciembre en el Teatro Campos de Bilbao, en una de las más esperadas del año: su ya tradicional Concierto de Navidad. En esta ocasión, tomará la batuta Iñaki Urkizu, subdirector de la Banda.

sábado, 15 de diciembre de 2012

La semilla del ‘grunge’

La banda estadounidense The Meat Puppets.

Tres décadas después y 14 discos mediante, The Meat Puppets, siguen cargando con el apellido Nirvana, desde que la banda grunge les invitara a participar en el acústico de la MTV para versionar tres de sus canciones (y eso que los admirados eran ellos). Era mediados de los noventa y ya formaban parte del portafolio de la todopoderosa discográfica estadounidense SST, esa casa que se disputaban los representantes del rock alternativo. La banda de Phoenix, que visita por primera vez España, empezó con el hardcore-punk para ajustarse ahora el cinturón con el rock. Vuelven a la carretera con 12 temas —de título desconocido por el momento—. “No sé qué decir de este nuevo trabajo”, comienza Curt Kirkwood, voz y guitarra de la banda.
El desconcierto parece deberse a su reciente salida del estudio de grabación Yellow Dog de Austin (Texas). The Meat Puppets se autoproducen desde hace unos años y la carga la lleva sobre sus espaldas el hermano mayor de la banda. Kirkwood acarrea hasta la sala de grabación las canciones en sus mimbres para confrontarlas, sin pista previa, con su hermano Cris y su nuevo batería. “Su aportación es musical, se limitan a preguntar qué es lo próximo que tienen que hacer y después se van”. Este encuentro virginal termina de forjar el repertorio y lo dota de un sonido en directo que el mayor de los Kirkwood busca desde el palizón de gira que se dieron con su anterior trabajo Lollipop (2011).
Interpelado por segunda vez, el cantante termina por reconocer que este nuevo trabajo se llena de guitarras en el sonido e imaginación y cierta alegoría en las letras. “No tenemos un mensaje, solo somos una banda de rock”, afirma. “De hecho intento no decir nada, las palabras deben ser parte de la música, la excusa para tocar una melodía”.
The Meat Puppets reconocen vivir el nuevo siglo como terminaron los ochenta. Entre 1984 y 1989 entregaron cinco discos y no fue hasta 2007 cuando una etapa de parecida efervescencia creativa se ha repetido con otros cuatro trabajos. “Hemos vuelto a ese sentimiento de independencia”, reconoce Kirkwood. “En los noventa, aunque estábamos en un buen sello, se buscaban los hits, y siempre me ha parecido muy complicado hacer feliz a mucha gente. Ahora volvemos a los conciertos en los bares y como productores propios nadie nos dice qué tenemos que hacer, con tal de que no nos volvamos muy independientes”. Y esto parece que no va a suceder, aunque sus últimos cicerones hayan sido Animal Collective.
The Meat Puppets actuarán el 20 de diciembre en la sala El Sol.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Música en sus múltiples variantes


Marioneta sinfónica. Stravinski ha generado numerosos conciertos didácticos. Sus composiciones El pájaro de fuego, La consagración de la primavera o Historia de un soldado se interpretan en todo el mundo, también para el público infantil. Ahora le llega el turno a Petrushka,la historia de una pequeña marioneta que se enamora de una bailarina que no le corresponde. La Orquesta Sinfónica de Madrid interpreta la pieza bajo la batuta de Titus Engel.
Teatro Real. Pl. Isabel II, s/n. Sábado y domingo, 12.00.

Villancicos de ultramar. El coro escolar Maximiliano Kolbe es una formación intergeneracional integrada por alumnos, profesores, familias y personal del centro homónimo. Ochenta personas que ofrecen el concierto Entre dos orillas, bajo la batuta del ecuatoriano José María Álvarez, que ha seleccionado canciones hispanoamericanas.
Casa de América. Marqués del Duero, 2. Sábado, 12.30.

Siglos de música. El ciclo Música en familia de la Fundación Juan March aúna la interpretación con la explicación oral o la contextualización mediante proyección de imágenes. Este sábado, la sesión Cuadros que suenan: de la vihuela a la guitarra eléctrica propone un recorrido a través de la música de los últimos cinco siglos. Las piezas se acompañan con cuadros de cada época que reflejan el contexto en el que se crearon. Los comentarios, a cargo del pedagogo musical Pepe Rey, complementan las interpretaciones de Gerardo Arriaga, que tocará vihuela, guitarra barroca, clásica y eléctrica.
Castelló, 77. Sábado, 12.00.

Rocas espaciales. Identificar un meteorito y aprender a extraer la información que contiene es el objetivo básico de un taller para familias en el que los asistentes tendrán a su disposición varios ejemplares de estas rocas espaciales para tocarlas y reconocerlas. Un expertocazameteoritos hablará también de los últimos caídos en nuestro país y dará pistas para reconocer uno falso.
CosmoCaixa. Pintor Velázquez, s/n. Alcobendas. Sábado y domingo, 11.00 y 16.00.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Roberto Tierz: “Cada cop veig més crispada la gent”

Roberto Tierz creu que avui és molt més difícil programar música
a les sales perquè els gustos de la gent estan molt més barrejats.

Roberto Tierz comanda el Sidecar de la plaça Reial des de la inauguració, el 1983. El seu recinte compleix 30 anys, fet que el converteix en una de les sales de concerts deganes de Barcelona. Amb 54 anys, Tierz és del reduït nombre d’empresaris nocturns que ha vist canviar la ciutat davant dels escenaris.

Pregunta. Ha canviat molt el públic aquestes tres dècades?

Resposta. Avui té més oferta, diversifica els seus gustos i es donen barreges estranyes. Abans, un rocker o un modtenien gustos més previsibles. Però un canvi cabdal és que veig la gent més crispada, veig conductes que no m’agraden, més tensió.

Pop estrany per a temps confusos

Els components de Mi Sostingut.

En temps de confusió i deshumanització, de crisi i barbàrie, de creixent angúnia vital, s’agraeix que alguns creadors es despengen de la solemnitat, ens agiten i ens ajuden a espolsar-nos l’angoixa. Encara més si la proposta no es queda en l’agitació sense molla, si hi ha una sòlida bastida artística que sostinga la construcció. Quan, temps enrere, Mi Sostingut encara era el projecte unipersonal del músic de la Pobla Llarga Josep Artés, ja s’albirava que ocuparia un lloc destacat en la divisió surrealista de l’escena musical valenciana, compartint pòdium amb Toni de l’Hostal i els Ovidi Twins. Amb la gravació d’una de les maquetes, Artés aconseguí el premi a la formació revelació dels Ovidi Montllor, l’any 2010. Malgrat les impureses, aquelles cançons que Artés anava penjant en el seu espaterrant bloc, A ta mare va que fumes, apuntaven coses. Mancava vestir-les amb una complexitat sonora més elevada. Amb la incorporació primerament de Martín Martorell (baix i veu) i més tard de Raül Uberos (guitarra elèctrica), el Beato (percussió) i Grefu (teclats i veu), s’hi anaren sumant visions i versatilitat instrumental. Faltava algú que acollira el projecte, en aquest cas la sempre interessant discogràfica LaCasaCalba. I, finalment, algú que compartira l’univers psicodèlic dels Mi Sostingut i donara forma a les cançons, tasca de producció que va recaure en Pep Toni Ferrer, cap visible dels mallorquins Oliva Trencada.
El resultat de totes aquestes conjuncions, més terrícoles que astrals, ha estat un disc de debut més que notable, Projecte escolopendra, un treball que sembla concebut perquè el peculiar univers d’Artés trobe un vehicle expressiu confortable: cançons dedicades a una operació a cor obert, al psiquiàtric Pare Jofré, al sol de València, a l’amor homosexual entre obrers de la construcció (Brokeback formigonera) o a trobar una connexió espiritual entre el filòsof medieval Ramon Llull i el malaurat líder de Nirvana Kurt Cobain. Tot això i més encara, abans d’acomiadar-se amb l’esbojarrada Els quatre teletubbies de l’apocalipsi. Però per a sostenir la humorada, que hi està ben present (si no, no tindria sentit fer rimar “embruix” amb “entrecuix”), hi ha una tasca d’inquieta recerca sonora lliure de prejudicis: teclats espectrals, tornades pop, cors jovenívols (recolzats en la bonica veu de Grefu), ambients d’ultratomba, xilòfons, palmes, guitarres distorsionades o ritmes dislocats conviuen sense disfuncions en un mateix espai. Que és el mateix que dir que la banda ha trobat un so característic, una mena de pop estrany que es podria fer servir com a banda sonora d’aquesta era de confusió permanent.
“És una mena de recopilació de les maquetes que havíem fet, cançons que havien estat bastant maltractades"
Sobre els inicis solitaris de Mi Sostingut el mateix Artés aclareix que “no tocava a soles per vocació, sinó perquè no trobava ningú. Més que res per la urgència d’exposar les cançons al més aviat possible”. Així fou. I alguns dels nous membres, que havien escoltat els temes en el bloc, s’hi anaren afegint de manera natural, “sense premeditació”. “En la mesura que s’hi acoblaven nous membres, tothom volia aportar-hi coses, que les cançons foren riques musicalment, que Mi Sostingut no fóra el grup de suport a un autor, sinó que fórem una banda cohesionada i la música no es quedara com un complement a les lletres, que hi haguera un discurs darrere”, reivindica Artés.
Fou el Beato qui proposà encomanar la producció a l’imaginatiu Pep Toni Ferrer. “Ja el coneixíem personalment i musical i a tots ens va semblar molt bé. Coincidíem en el fet que era una bona idea encara que, al mateix temps, no sabíem que en podia eixir. En tot cas, pensem que ha quedat molt bé, estem satisfets”, raona Artés. Una ceba encara amb més capes. El nom del disc, Projecte escolopendra, fa referència, d’una banda, al caràcter del treball. “És una mena de recopilació de les maquetes que havíem fet, cançons que havien estat bastant maltractades i que ara eren gravades i arranjades per a prendre la forma definitiva, com una mena de culminació d’un procés. Però el títol també venia de la novel·la de William Burroughs El banquet despullat, en què apareixen moltes escolopendres. De fet, la influència de Burroughs és bastant patent en algunes lletres”, assenyala Artés. Un còctel servit en directe en dues versions, una de més acústica i una altra d’elèctrica, en xicotetes dosis d’un concert, aproximadament, per mes. “Un nombre d’actuacions adequat per a assajar i mantenir la tensió sense avorrir el personal”, apunta el fundador de Mi Sostingut. Però no sembla que “avorriment” siga, justament, el terme adient al cas.

Misión cumplida

La cantante italiana Cecilia Bartoli.

Cantante hija de cantantes —como Plácido Domingo— Cecilia Bartoli sabe, por sus orígenes, que el escenario a veces es agradecido pero siempre es duro y exigente, sabe que el público es un amante apasionado y generoso pero también infiel, caprichoso y olvidadizo. Sabe, asimismo, que desde el escenario se puede mentir y dar gato por liebre, pero no por mucho tiempo y menos en música clásica.
Con todo este saber acumulado, una voz excepcional, una gran ambición y miles de horas de trabajo, Bartoli es hoy una de las grandes estrategas del escenario: sabe perfectamente lo que conviene lanzar al mercado en cada momento, el ritmo con el que hay que presentar las novedades, donde y como hay que hacerlo y como crear y alimentar las expectativas.

La adrenalina diferida


Absurdo negar a estas alturas que Supersubmarina ya han recorrido el trecho de la anécdota a la categoría. El atractivo musical (o generacional) de estos cinco veinteañeros de Baeza les augura un futuro de sonrisas. Con solo un par de discos, no es habitual agotar dos noches el papel en La Riviera (3.500 personas) o relegar en el cartel del reciente festival Dcode a Django Django, una de las mayores sensaciones internacionales del año. Los cimientos están muy asentados, como volvió a certificarse anoche junto al Manzanares. Ahora falta el estirón, y puede que eso lleve más tiempo.

Los jiennenses tienen incluso la audacia de abrir con una balada épica, Para dormir cuando no estés, que se diría escrita tras escuchar Boca en la tierra, de Vetusta Morla. En general, Supersubmarina parece un buen grupo de rock bisoño al que todavía le faltan grandes canciones. LN Granada, con su leve pátina de rock andaluz, constituye una excepción, como Tu saeta, el enconamiento guitarrero de Kevin McAllister o el colmillo retorcido en Canción de guerra, crónica de una ruptura de hostilidades (“ya no respeto tu pena”) que hurga en la universal temática de las hecatombes sentimentales. De acuerdo, hay que ser Dylan para firmar Blood on the tracks, pero algunas sentencias del nuevo disco, Santacruz, habrán bautizado muchos estados del Tuenti.

José Chino, estiloso y guapete de negro, necesita asumir todavía que le pertenecen las miradas de una creciente multitud. Demasiado retraído hasta los bises, cuando descerrajó una verdad palmaria (“mucha policía en los conciertos de Madrid, ¿no?”), el cantante aún no ejerce de hombre carismático. Las circunstancias son propicias para que la adrenalina fluya a chorretones, pero la comunión tarda en concretarse hasta el tramo final, con Ola de calor o Niebla. Es una secreción hormonal diferida, como de rockeros tímidos. Démosles algo de tiempo.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Un solo mundo, un solo concierto


El mundo de la música se ha organizado en tiempo récord para orquestar uno de esos megaconciertos benéficos globales a la manera del Live Aid de 1985, que recaudó fondos para varios países africanos. En esta ocasión los receptores son los de casa, ya que el espectáculo, que se celebrará en el Madison Square Garden de Nueva York, destinará la colecta a las víctimas del huracán Sandy, que hace poco más de seis semanas asoló la costa este de EE UU, así como regiones de Cuba, Venezuela o Jamaica. El acontecimiento, que se ha hecho coincidir con la simbólica fecha 12-12-12, de la que toma el nombre, se retransmitirá en más de 190 países de todo el mundo a una audiencia potencial de 2.000 millones de espectadores.
En España, podrá verse en televisión esta madrugada (01.30) a través de National Geographic Channel (dial 31 de Canal +), AXN White (dial 28 de Canal +) y Sundance Channel (este último, en Imagenio, dial 46, repetirá la emisión el 14 de diciembre a las 22.00), así como en Internet a través de plataformas como YouTube, Hulu, Yahoo! o la web axn.es. Durante más de cuatro horas, el espectáculo reunirá en un mismo escenario a colosos como los Rolling Stones, Bon Jovi, Eric Clapton, Dave Grohl, Billy Joel, Alicia Keys, Chris Martin, Bruce Springsteen & the E Street Band, Kanye West, Eddie Vedder, The Who o Paul McCartney.
Producido por James Dolan, presidente ejecutivo de The Madison Square Garden Company; John Sykes, presidente de Clear Channel Entertainment Enterprises y Harvey Weinstein, cofundador y presidente de The Weinstein Company, el concierto filtrará los ingresos y las donaciones a los damnificados por el desastre natural a través de la organización Robin Hood Relief Fund, de la que Weinstein es parte de la junta de directores, y en cuyas galas anuales ya han actuado artistas como los Rolling Stones, que repiten. “Estamos orgullosos de poder decir que este concierto ya está estableciendo un récord, al asegurar una difusión total por casi todo el mundo”, dijo el trío en un comunicado. “El hecho de que tantas compañías de medios se hayan unido para la distribución y emisión de este evento nos va a permitir realizar un esfuerzo sin precedentes para recaudar fondos a escala global”.

Un seductor sensible


Imposible que la estampa de Joshua Tillman -hombre espigado, de barba impoluta y belleza serena- pase inadvertida en el centro de un escenario. Sería injusto circunscribir su trayectoria previa a la etapa como batería de Fleet Foxes, banda extraordinaria en la que, sin embargo, acabó sintiéndose “un robot que tocaba lo mismo cada noche”. Pero en su nueva y más atractiva reencarnación artística, ahora bajo el apelativo de Father John Misty, se expone como nunca lo había hecho antes. Ejerce de seductor sensible, practica más de un contoneo pélvico y enarbola una voz tierna y arrobada que le acerca más a Nilsson, curiosamente, que a quien imaginaríamos como su padre espiritual primigenio: Gram Parsons.
A Tillman quizás le haya costado descubrir su propio atractivo como líder, pero ahora no parece dispuesto a desperdiciar el hallazgo. Coquetea con el público femenino; se agacha, estira los brazos o deja la cintura al aire como si hubiera ensayado muchas horas frente al espejo, se vuelve irresistiblemente vulnerable cuando aborda los estribillos en falsete de Only son of the ladiesman o la excelente Nancy from now on.Y cuando enfila la senda vaquera, siempre queda más cerca de John David Souther que de los Eagles.
La noche ya había empezado con la sorpresa encantadora de The No, banda aún emergente, pero muy atractiva, de rock entre épico y dramático que evoca a The National hasta en esos dibujos casi marciales de la batería. Su cantante no alcanza el aire taciturno y casi angustiado de Matt Berninger, pero todo llegará. El carisma recayó, en cualquier caso, en Father John, muy lejos de aquel personaje melancólico y ensimismado que firmaba sus primeros discos como J.Tillman. El hechizo del Laurel Canyon que el año pasado enarboló el estupendo Jonathan Wilson recae ahora en él. Y el testigo se encuentra en buenas manos.

David Bisbal: “Hoy el cuerpo no me pide ni dar media vuelta”


Si alguien habla de un cantante español de rubia melena rizada, la primera imagen que asalta el imaginario patrio es la de David Bisbal. El almeriense, que ha vendido más de cinco millones de discos en todo el mundo, además ha conseguido elevar su cabellera, sus golpes de cadera y sus giros tipo peonza a la categoría de sofisticadas herramientas de márketing. Señas de identidad que resultan inequívocamente reconocibles hasta para quienes denostan o ignoran su producción musical, pero que, de tan explotadas, hace tiempo que cruzaron la frontera de la autocaricatura. Tics que, una vez rentabilizados y como en el caso de un actor, amenazan con el encasillamiento, aunque sus 48 discos de platino hablan de un público fiel e insaciable.
Sea como fuere, Bisbal defiende a capa y espada que existe otro cantante alejado de sus propios estereotipos. Un Bisbal tranquilo, maduro e íntimo que habita en los conciertos acústicos como el que celebró en el Teatro Real de Madrid y cuya grabación le ha valido un Grammy Latino. Live at the Royal Albert Hall, que recoge su actuación en el auditorio de la capital británica, se pone a la venta en exclusiva a través del portal de ventas online Vente-privee.com el 13 de diciembre. Por un periodo de tres semanas y a un precio de siete euros.
Nuevas horizontes musicales y comerciales para un cantante que, tras 10 años de carrera, sigue transmitiendo el mismo aire campechano y sencillo, aunque ya no tan inocente, que cuando fue descubierto en el programa de talentos musicales Operación Triunfo.
Entre entrevista y entrevista, se come unos macarrones con tomate regados con un zumo de naranja, sin apartar la vista ni el pulgar del móvil. Está en forma, pero tiene aspecto cansado. Se acerca la grabadora como el profesional que es de la promoción y se ajusta su icónica melena con una suerte de diadema/goma listo para el último compromiso del día.
- David Bisbal: Dispara.
Pregunta: En España vuelve a reinar en la televisión 10 años después de su paso por Operación Triunfo gracias a su participación en La Voz(Tele5) ¿Qué tal lleva ahora volver a ser un personaje mediático?
Respuesta: La Voz es un programa que me ha permitido ajustar mi agenda de conciertos y además tiene un formato que me gusta, ya participé en la versión mexicana como asesor y en la de Portugal. Es algo evidente que lo mío no es la televisión, pero me apetecía volver a entrar en la casa de todos los españoles.
P: Hoy en día, ¿Para ser una estrella de la música en su género es imprescindible ser también una estrella de la televisión?
R: En absoluto. Mira los casos de Adele o Pablo Alborán. Son artistas nuevos que han sido descubiertos en otros medios, como es Internet, y después llegaron las grandes discográficas. Lo que es verdad es que con el tiempo se va mediatizando más tu carrera.
P: ¿Qué consejo le daría el David Bisbal juez [o coach, como se autodenominan en La Voz] al David Bisbal concursante de Operación Triunfo?
R: Aquel muchacho de OT era muy apasionado pero muy impulsivo. Quizá en lo que le haría trabajar más sería en tranquilizarse, en mejorar su manera de cantar para que el tiempo que esté en contacto con el público no se excite demasiado. Puliría la exageración de los movimientos. Percibo esos mismos errores en algunos de los concursantes de La Voz. El poderío del directo te hace sobreexcitarte y pasarte de la raya.
P: Hablando de movimientos, hace mucho que no se le ve dar esos archifamosos giros sobre el tacón. ¿Es una consecuencia de ese esfuerzo para pulir la exageración en escena?
R: Las vueltas han desaparecido. El objetivo de este disco era mostrar a un David más tranquilo y al reversionar mis temas preferidos con bossa nova o swing, y mi actitud en el escenario tenía que ser diferente. No puedo decir de esa agua no beberé. Si vuelvo alguna vez al pop y me lo pide el cuerpo, lo haré. Y eso no significará que la música que esté haciendo en ese momento sea de menor calidad. Hoy en día, en este concierto, el cuerpo no me pide dar ninguna vuelta, ni media.
P: ¿Cree que el público se cree a ese otro David?
R: Por primera vez en mi carrera he elegido al director artístico de un disco. Y teníamos claro que lo que buscábamos era reversionar mis temas haciéndolos menos comerciales, más de colección. No sabía si a la gente le iba a gustar el cambio, pero la gira se ha alargado casi dos años. Es un orgullo personal decirle a la discográfica ‘veis que mi idea no era tan descabellada’.
P: Tiene unos fans a prueba de bomba.
R: El club de fans es otro departamento más de tu equipo de trabajo. En el concierto del Royal Albert Hall se dieron cita 17. Así que el día de antes organizamos una convención internacional. Era increíble porque entre ellos se daban ideas sobre cómo ayudar a lanzar mi carrera en sus respectivos países.
P: Y más allá del aspecto musical, ¿tenía más éxito cuando tocaba con la orquesta o ahora que le envuelve el aura intocable de estrella?
R: No se me ha dado mal en ninguno de los casos. Ahora soy más comedido. Las proposiciones siempre están ahí, pero eres inteligente y sabes cuándo tienes que abrir el oído y los ojos.
P: ¿Distribuir un disco en exclusiva en un portal web de ventas flash (promociones limitadas en el tiempo) es la versión 2.0 del “me lo quitan de las manos”?
R: Cuantas más plataformas de venta mejor. La industria musical no vive su mejor momento, no es un secreto, y creo que no podemos quedarnos de brazos cruzados. Hay que buscar otras oportunidades. Y a través de este portal voy a llegar a 17 millones de sus socios en ocho países europeos como Alemania, Reino Unido y Francia, lo que puede ser muy importante para mi carrera. El disco saldrá en Latinoamérica, el 14 de febrero y en marzo en Estados Unidos y Canadá. En España relanzaré este trabajo más adelante con mi discográfica [Universal] pero ofreciendo un producto adaptado. Ahora el disco se vende solo a través de Internet pero te llega físicamente a casa, no es descargable.
P: ¿Le ha cogido manía a la Red después de la polémica que suscitó un comentario suyo en Twitter sobre el conflicto egipcio [Bisbal tuiteó: “Nunca se han visto las pirámides de Egipto tan poco transitadas. Ojalá que pronto se acabe la revuelta”]?
R: Para nada. Hace 10 años empecé con mi foro para estar conectado con mi club de fans. Después apareció MySpace y allí estuve. Y ahora en Facebook y Twitter. Son una herramienta de trabajo muy importante hoy en día y yo sigo utilizándola sin miedo a la opinión pública. Soy tal y como soy y así me quiere la gente.
P: ¿Es cierto que cuando acabe esta promoción se va a tomar un año sabático?
R: No estaré expuesto al público pero seguiré trabajando igualmente. Nada de descansar. Además, cuando empiece a componer me gustaría viajar mucho. A lo largo de estos 11 años he conocido a muchos músicos y la única manera de aprender es uniéndote a ellos. Algunos viven en México, Los Ángeles… Soy como un nómada.
P: Sabrá que ahora en España hay muchos jóvenes que son nómadas por obligación, a los que no les queda más remedio que salir de su país para buscar un futuro ¿Qué opina?
R: Soy un ciudadano más y estoy muy al tanto de lo que sucede en nuestro país. Además, muchos de los amigos que tenía antes de hacerme famoso –que son mis amigos de verdad- tienen muchos problemas para salir adelante. Me parece perfecto que no se queden de brazos cruzados esperando a que nos hagan un cambio. Por mucho tiempo hemos sido un país que ha recibido con los brazos abiertos a gente que buscaba una mejor calidad de vida, y ahora nos toca a nosotros. Pero estoy seguro de que en poco tiempo volveremos a ser ese país.

FUENTE: El País - Cultura

martes, 11 de diciembre de 2012

Luís Eduardo Aute: “Estamos gobernados por terroristas financieros”

Luís Eduardo Aute

Tras 46 años de carrera profesional, Luis Eduardo Aute no baja la guardia. Su último trabajo recién editado, El niño que miraba el mar, incluye un cedé con 12 canciones y un DVD con la película de animación El niño y el basilisco realizada totalmente a mano por el propio artista. El próximo viernes, Aute presentará este trabajo en Barcelona, en la sala Arteria Paral.lel.
“Primero se proyecta la película que dura unos 20 minutos y después viene el concierto”, explica. “Como si fueras al cine y proyectaran el cortometraje y después la película. En vez de película, concierto. La película es como una canción más o las canciones son como otras películas más”.
Pregunta. La película y las nuevas canciones están íntimamente ligadas, ¿cómo nació el proyecto?
Respuesta. Salió de casualidad. En el verano antepasado mi hija me hizo una fotografía en el malecón de La Habana mirando al mar. Al verla, recordé otra que me hizo mi padre cuando tenía dos años en el malecón de Manila en 1945. Me quedé sorprendido por la casualidad. De vuelta mis hijos hicieron un montaje con las dos fotos y vi que había un motivo a desarrollar. Lo primero que se me ocurrió fue la película, pero también por accidente. Como en el montaje fotográfico nos veíamos de espaldas, hice un dibujo de los dos de frente y ese dibujo me llevó a hacer más dibujos y de ahí a la animación, pero sin saber adónde iría. Hice un dibujo y después otro,... y a partir de ahí me vino la canción. Seguí dibujando y empezaron a salir las otras.
P. ¿Qué diferencia encuentra entre escribir una canción y hacer una película?
R. Es más complicado hacer canciones porque has de traficar con palabras y las palabras son más puñeteras. Encierran conceptos, has de expresar emociones y reflexiones y ha de tener una estructura. Una canción dura tres minutos y tiene que contar algo. En cambio dibujar es la mejor terapia para cualquier tipo de problema mental, dibujar es una medicina barata, divertida y que cura más.
P. El resultado es más autobiográfico que otras veces.
R. Puede ser porque parte de una foto. Mis canciones no son estrictamente autobiográficas, pero son canciones muy subjetivas relacionadas con mi manera de ver las cosas.
P. Algunos temas del nuevo disco inciden en la actualidad...
R. ¡Qué remedio! Me gustaría hacer canciones menos intensas en ese sentido pero vivimos tiempos en que es muy difícil no ser sensible a todo este horror.
P. ¿El artista debe reflejar esta problemática social en su trabajo?
R. No es que se deba sino que es inevitable, salen así las canciones. Leo el periódico o veo algo y tengo la necesidad de hablar sobre el tema. A veces de repente en vez de reflexionar sobre el momento histórico sale una canción de amor pero muy impregnada de este tiempo que estás viviendo.
P. ¿Cómo lo está viviendo?
R. Como todos, con perplejidad ante esta situación de inseguridad, de vértigo, de amenaza de quedarnos a la intemperie. En este disco profundizo en esa sensación de incertidumbre, de angustia, de no ver alternativas, de no creerte lo que estás viendo y te están contando, de estar ya manifiestamente gobernados por terroristas financieros que son quienes deciden. Desconcierto también porque en las crisis anteriores se podían ver alternativas, ahora más que una crisis es una mutación histórica que está acechando a todo el llamado mundo occidental.
P. En un panorama como este, ¿el basilisco es el que nos puede salvar?
R. Es un animal mitológico al que desde hace mucho le tengo un cierto afecto. Es un bicho perverso, pero me cae simpático. Tal vez por eso de que mata con la mirada y porque llora lágrimas de fuego. Tiene capacidad de llorar aunque luego las lágrimas quemen. Tengo un guión escrito para una peli desde hace muchos años que se llama Las lágrimas del basilisco que nunca se hizo. Aquí el basilisco de alguna forma es el monstruo que todos llevamos dentro y que es consecuencia del paso del tiempo entre otras cosas, uno por pura supervivencia va convirtiéndose en un monstruo. Nos vamos monstruorizando, no existe el verbo, pero...
FUENTE: El País - CULTURA

Antònia Font se salen por la tangente


Puede que fuese uno de los conciertos que mejor expresase el sentido del Primavera Club. Cierto es que el Arteria Paral·lel no es exactamente el perfil de sala de conciertos que inspira el certamen, pero no es menos cierto que las circunstancias vividas por el festival con el cierre temporal de la sala central, Apolo, le ha obligado a adecuarse de la mejor manera posible a las circunstancias y, desde luego, el Arteria se asemeja más a una sala que no el inhóspito y frío Sant Jordi Club. Pues allí, en el Arteria, junto a Sidecar y Monasterio epicentros naturales de un festival de salas, actuó Antònia Font en el concierto que a la postre suponía formalmente la apuesta más arriesgada de los tres días de programación. El riesgo, algo consustancial, al menos en lo teórico, a un festival que vive de plantear alternativas a la complacencia.
Antònia Font habían preestrenado Vostè és aquí en Vic, cuando el disco no se conocía y el lenguaje del directo apropiado a esta colección de 40 canciones apenas se había expresado. Porque en el fondo no es tan rompedor componer 40 canciones breves tal que suspiros, como escenificarlas una tras otra como si en realidad durasen lo que en pop acostumbra ser lo habitual. Se cambian los tiempos y la dinámica, el público se ve obligado a reaccionar 40 veces —¿aplaudimos?, ¿aplaudimos cada tres temas?, ¿esta canción, Aram, ya ha acabado y toca aplaudir o este breve silencio es un simple recurso para resaltarla?— y además ha de reaccionar ante una profusión de estímulos estilísticos —rock, baladas, sonidos añejos de ciencia ficción barata,reggae, medios tiempos, rumba, pop ochentero— que se amontonan uno tras otro sin que la propia cadencia del concierto conceda espacio a la digestión. El espectador es así víctima de una tormenta de arena en la que el impacto de un grano no tiene relevancia pues ya el siguiente y el siguiente y el siguiente alcanzan la piel. De repente, mientras el concierto avanza, aumenta la sensación de que en el fondo no importan tanto las canciones como su acción conjunta. La tormenta por encima del grano.
Ese es uno de los grandes riesgos del concierto planteado por el grupo mallorquín, lograr que un puzzle de 40 piezas no sea entendido como un todo fragmentado sino como un mapa musical homogéneo, un recorrido en metro atendiendo a la propuesta de la portada del disco, en el que se disfruta con el simple hecho de viajar. No importa tanto dónde se vaya como el hecho de moverse por esa colección de rúbricas que sustituyen a relatos completos. Síntesis versus desarrollo. Y eso cuesta, o al menos así se puede desprender de la reacción del público, que pasó en el Arteria de la alegría a la frialdad, de la tibieza al calor, de la apenas disimulada indiferencia a la entrega rubricada tras el final de la última pieza. Antònia Font propone un aprendizaje sin pautas, una lección en la que cada alumno escoge su forma de tomar, o no, unos apuntes que por otra parte nadie da.
Por fortuna, la materia viva del concierto, las canciones, son ciento por ciento Antònia Font. La pluralidad de melodías, arreglos, tiempos e historias son genuinamente suyas, así como ese dominio de la melancolía mezclada con la broma, el homenaje a sus querencias —la verbena, el surrealismo, los juegos de palabras— y ese añadido que muestra la fortaleza de una voluntad ajena a cualquier consideración externa que representa la inclusión, justo ahora, cuando nadie se acuerda de esta forma rancia de celebración nacionalista, de una versión en castellano de un tema de Tots Sants, Leyenda negra, que cuestiona el V Centenario.
Así las cosas, Antònia Font ofreció el concierto más arriesgado en un festival cuyo propio sentido, las salas de conciertos, parece que hoy en día también está en riesgo. Si resulta que vivimos en un país en el que la Administración mete la pata, el caso Madrid Arena, y acto seguido presiona de manera incomprensible para que los demás cumplan una ley que ya cumplían velando con alocado celo para que no sean tan lastimosamente incapaces como ella misma, entenderemos que el surrealismo es la mejor arma para referir algo inexplicable. En un mundo disparatado salirse por la tangente puede resultar cartesiano. Y la tangente es el hábitat natural de Antònia Font.